La Argentina votó este miércoles en las Naciones Unidas en contra de definir a la esclavitud africana como el “crimen más grave de la humanidad”, en la sesión conmemorativa de la Asamblea General para marcar la abolición de la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos.
El voto argentino, liderado por el representante ante la ONU -el olavarriense Francisco Tropepi-, se inscribe en una lógica más amplia que excede este expediente puntual.
En otra muestra del alineamiento con Estados Unidos e Israel, Argentina fue uno de los tres países que rechazó este miércoles una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que califica a la esclavitud africana del “crimen más grave contra la humanidad”.
La propuesta fue presentada por Ghana, que recibió el respaldo de la mayoría de los Estados miembros. La resolución -no vinculante, pero de fuerte peso político- aborda las consecuencias de la esclavitud, que implicó el traslado forzado de al menos 12,5 millones de africanos entre los siglos XV y XIX.
Presentada por Ghana, la iniciativa fue aprobada por amplia mayoría en la Asamblea General: 123 países votaron a favor. Solo tres lo hicieron en contra -Estados Unidos, Israel y Argentina- mientras que 52 optaron por la abstención, entre ellos gran parte de los países europeos, protagonistas de ese momento histórico.
El dato numérico, por sí solo, ubica a Argentina en una posición minoritaria. Pero su lectura política es más profunda: no se trata únicamente de un voto sobre el pasado, sino del tipo de inserción internacional que el gobierno libertario buscó consolidar desde que asumió en diciembre de 2023, el alineamiento total con Washington y Tel Aviv en política exterior. (Con información de Perfil)