El conflicto en las universidades públicas suma un nuevo capítulo. Luego de una semana de paro que afectó el inicio del cuatrimestre, los gremios docentes y nodocentes avanzan con un esquema de medidas de fuerza que se intensificará desde el 30 de marzo, en reclamo de recomposición salarial y mayor presupuesto.
Aunque cada organización sindical define su propia estrategia, existe un punto de coincidencia: la necesidad de profundizar el plan de lucha ante la falta de respuestas del Gobierno nacional. En ese contexto, el próximo martes 31 aparece como una fecha clave, con un paro convocado por distintos sectores del sistema universitario.
La Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) fue una de las primeras en delinear un esquema de medidas más amplio. El gremio anunció una semana completa de paro del 30 de marzo al 3 de abril, y otra del 27 de abril al 1 de mayo.
Además, evalúa la posibilidad de realizar una movilización nacional el 23 de abril, aunque ese escenario podría modificarse si hay avances en el debate legislativo sobre el financiamiento universitario.
Por su parte, la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) confirmó su adhesión al paro del 31 de marzo y sumó una nueva jornada de protesta para el 1 de abril, ampliando el impacto de las medidas.
En paralelo, el sector nodocente, representado por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun), resolvió un cronograma de paros progresivos. El esquema contempla una jornada de protesta semanal en las siguientes fechas: 31 de marzo, 8, 17 y 23 de abril.