En un contexto económico desafiante, donde encarar obras de magnitud parece cada vez más difícil, el Club Estudiantes continúa apostando al crecimiento.
En el último tiempo, la institución finalizó trabajos de gran envergadura en distintos sectores, consolidando una política sostenida de mejoras en su infraestructura.
Entre las principales obras se destacan las realizadas en el Maxigimnasio, con el recambio del piso flotante, la instalación de un nuevo sistema de desagüe y trabajos en el perímetro. A su vez, se completó la colocación del piso en el Macro, se construyó un nuevo gimnasio con dos canchas de vóley lindero al Mini, y se avanza de manera constante en tareas de mantenimiento general.
Para conocer más detalles, este medio dialogó con el presidente del club, Juan Emilio Incaurgarat, quien brindó un amplio panorama sobre el presente de la institución.
Ante la consulta sobre cómo es posible llevar adelante obras en un contexto adverso, fue contundente: “Se puede, porque a la vista me remito, ahí tenés las obras”, indicó señalando al Maxi, que se encuentra frente a su ventana.
Luego profundizó en la idea: “Creo que con gestión se puede hacer todo. Y nosotros estamos haciendo gestión continuamente. Estamos muy contentos con este tema”.
El dirigente remarcó que, más allá de las obras visibles, existe un trabajo silencioso permanente: “Si hablamos de obras grandes, están a la vista, pero hay una cantidad que no se ve y que es día a día. Esta institución tiene 114 años y hay obras que tienen mucho tiempo. Vos destapas un agujerito porque pasó algo y en vez de hacer un metro tenés que hacer 150 metros o de cables, o de gas, o de esto, de aquello así que eso es lo que no se ve”.
Uno de los trabajos más relevantes fue el realizado en el Maxi: “Una obra estructural importantísima que fue la viga principal. Hace muchos años teníamos un informe de la Facultad de Ingeniería que indicaba que estaba comprometida y nos pusimos a trabajar. Encontramos una modalidad impresionante que la dejamos implementada. Un porcentaje de la cuota del socio se transfería a una cuenta de infraestructura. Con ese ingenio interno, logramos empezar a hacer obras de acuerdo a más o menos una proyección de lo que cobrábamos por mes”.
Además, valoró el acompañamiento recibido: “No quiero dejar de nombrar y agradecer la colaboración de un socio que con su empresa nos ayudó muchísimo. Le dijimos los números que teníamos más o menos y arrancamos gracias a su colaboración. Hablamos una sola vez en 14 meses y nunca tuvimos un problema. La obra del Maxi, si la tengo que resumir, es pura gestión”.
En cuanto al crecimiento deportivo, el vóley aparece como uno de los motores: “Nosotros vendimos un lote y empezamos la obra del nuevo gimnasio de vóley con la ayuda de la Subcomisión lo logramos terminar. Nos está quedando muy poquito. Es una obra ultra importante porque el deporte nos exigía por la cantidad de chicos que lo practican”.
Y agregó: “Hace unos días hicimos el “Bataracito” con más de 600 personas y nos fue muy bien. Es la primera vez que tenemos nueve canchas de vóley (techadas) propias en el club. Eso es algo muy importante”.
Otra obra destacada fue el nuevo piso del Macro: “Se pudo realizar con el trabajo en conjunto con la Subcomisión de handball. Nos manifestaron que tenían algo de plata ahorrada para hacerlo. Nosotros la aprobamos y la apoyamos, estamos todos felices y contentos. Es más, creo que funciona así”.
Sobre su rol, Incaurgarat fue claro: “No existe en mí hacer una obra o hacer algo para que quede en mi nombre. Yo lo hago por mi convicción de colaborar con los demás y con los socios del club. Ellos se merecen tener las obras que tenemos y sin importar quién está como presidente. Lo hicimos porque estábamos convencidos que había que hacerlo” afirmó.
También explicó cómo se definen prioridades: “Muchas cosas que pasan en el club, vos te vas dando cuenta porque te las chocás. Nunca me imaginé que el vóley iba a necesitar otro gimnasio más para poder desarrollarse. Una vez bajamos a ver los entrenamientos y la verdad que estaban muy apretados. Son ciertas cantidades de puntos que nos llevan a poner prioridades sobre qué obras hacemos”.
En ese sentido, detalló: “Tenemos 50, 60 obras, sin importar la magnitud, anotadas en un cuaderno que van subiendo y bajando de acuerdo a la necesidad. Hay momentos que pensamos que debe ser tal cosa y por una necesidad de crecimiento de una disciplina, en este caso vóley, pasamos por arriba bastantes cantidades de otras obras que están esperando”.
El dirigente reconoció las dificultades de avanzar con múltiples proyectos en simultáneo: “He entendido que hay momentos que hemos encarado muchas obras juntas y es bastante complicado en lo económico, en lo financiero. Creo que siempre hay que ir haciendo obras tranquilas, terminarlas y arrancar con otras”.
Actualmente, el club continúa con trabajos de mantenimiento clave: “Estamos impermeabilizando la totalidad del techo de la sede. Hacía años que se llovía, tenemos cortocircuitos, tenemos cables de tela de épocas muy anteriores que ya no da para más, se nos queman máquinas, entonces tenemos que ir sí o sí actualizándose. Este tipo de obra no se ve, porque están arriba del techo, pero es indispensable”.
Sobre la dirigencia y la falta de compromiso social, dejó una reflexión: “Creo que las cosas son de ambos lados. Ni yo te tengo que ir a buscar ni vos tenés que venir. Es difícil en el momento que estamos viviendo, no solo en el club sino en la vida. Es muy respetable y cada uno pone sus prioridades. Mi prioridad hace muchísimos años fue colaborar en el club para los demás”.
Y cerró con un mensaje claro: “Por favor piensen en colaborar en las instituciones. El club les hace muy bien. Al club y a ustedes les hace muy bien”.
Por último, recordó la decisión de no participar en la Liga Argentina: “Siento lo mismo que aquella vez (2022), exactamente igual, porque era un tema de convencimiento total. Los papeles, los números, la información interna del club decían que teníamos que hacer eso. Fue un momento triste y doloroso, pero pasaron más de cuatro años y hoy estamos jugando la Liga Federal y no cambió nada”.
Y concluyó: “Lo único que cambió es que las condiciones que poníamos como Comisión Directiva se cumplen. Y acá estamos, todos súper contentos. Ojalá sigamos subiendo escalones. Lo que sí quedó claro es que las condiciones tienen que estar dadas. Y si las condiciones están dadas, en Estudiantes se puede hacer de todo”.