Luego de que Tandil comenzara a usar un criterio propio como estrategia para la gestión de la pandemia, el Gobierno provincial ubicó al municipio en fase 3, la de mayores restricciones, por la preocupante situación epidemiológica que atraviesa. Se convirtió así en uno de los seis municipios del interior bonaerense que se encuentra en fase 3, donde también permanecen Mar del Plata, 9 de Julio, Bragado, Laprida y 25 de Mayo.
El intendente de Tandil, Miguel Lunghi, la semana pasada de acuerdo al criterio establecido pasó a estar en “estadio rojo”, en el cual se reducen al mínimo la circulación en la ciudad. Es que la escalada de contagios preocupa y mucho en la comuna: ayer se reportaron 37 casos confirmados, la cifra más alta de contagios diarios desde que se desató el brote.
Según los informes, Tandil tiene más de 400 contagios, 227 de los cuales se encuentran activos y hay seis personas internadas en terapia intensiva.
Cabe recordar que luego de que Lunghi se negara a seguir utilizando el sistema de fases que rige en toda la provincia y en el país, desde el Gobierno provincial salieron a cruzarlo. El jefe de Gabinete, Carlos Bianco, apodó al municipio “la república separatista de Tandil” y le pidió al intendente que revea su decisión, ya que podría tener consecuencias legales.
El intendente Lunghi admitió que la charla mantenida al respecto con el funcionario de Axel Kicillof “no terminó bien”, mientras que también se expresaron con evidente malestar, la ministra de Gobierno, Teresa García, con quien el intendente ya había mantenido varios cruces, y el ministro de Salud, Daniel Gollan, quien sostuvo que la actitud del alcalde era “poco solidaria”.