El Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) informó este martes que la inflación de enero escaló a 2,9%, marcando su nivel más alto desde abril de 2025, en medio del escándalo por la canasta de bienes y servicios con la que el organismo ponderó el Índice de Precios al Consumidor (IPC), tras la renuncia de Marco Lavagna.
Según el relevamiento del INDEC, la división de mayor aumento en enero fue la categoría de Alimentos y Bebidas no alcohólicas con una suba del 4,7%, impulsado por la remarcación en Carnes y derivados, así como en Verduras, tubérculos y legumbres, seguido por Restaurantes y Hoteles con un 4,1%, traccionado por la temporada de verano.
Además, comunicación y vivienda también se ubicaron por encima del promedio, tras alcanzar el 3,6% y 3%, respectivamente. Un dato alarmante, ya que estos rubros iban a tener una mayor ponderancia en la nueva metodología del IPC que pretendía lanzar este mes el oficialismo y que dio marcha atrás, luego de la renuncia de Lavagna.
Lo que sucede es que, la nueva medición de la inflación iba a realizarse en base a la Encuesta Nacional de Gastos de Hogares (ENGHo) 2017/18, la cual daba una mayor ponderancia a los servicios dentro del índice, mientras que los alimentos iban a perder incidencia, lo que hubiera dado lugar a un IPC mayor.
Sin embargo, tras la renuncia del funcionario, el ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó a Pedro Lines al frente del organismo y definió no aplicar la nueva medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) por lo que la inflación de enero se ponderó en base a una canasta de consumo con ítems del 2003/2004.
“La visión nuestra es que no hay que cambiar el índice ahora. De hecho, da prácticamente igual; Marco corrió los números del año pasado y da prácticamente lo mismo. Diciembre da un poquito más abajo el índice nuevo; enero daba un poquito más abajo el índice nuevo”, justificó Caputo en declaraciones radiales.
La canasta actualizada con la que el INDEC iba a medir la inflación de enero.
En ese contexto, este martes, los rubros que registraron las menores subas en el primer mes del año correspondieron a Educación, con un 0,6%, Prendas de vestir y calzado, que registró una baja del 0,5%, así como Recreación y Cultura con el 1,0%, una radiografía más de la baja de consumo dada la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
En cuanto al devenir de la inflación para los siguientes meses de 2026, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) efectuado recientemente por el Banco Central de la Republica Argentina (BCRA) vaticinó que el IPC será de 2,1% para febrero y 2,2% para marzo, mientras que para abril proyectan una baja de 1,9%.
Así, las estimaciones del organismo prevén una tendencia descendente para la primera mitad del cuatrimestre, con 1,7% en mayo, 1,6% en junio y 1,5% en julio. No obstante, estas proyecciones dependerán de la evolución de los precios regulados, la política cambiaria y los acuerdos salariales.
Fuente: Diputados Bonaerenses.