El jardín maternal Barquito de Papel fue fundado en 1983 por Rosana Barsi, siendo una de las instituciones privadas de este estilo más antiguas de la ciudad. Hoy en día, siendo directora jubilada y representante legal, en el marco del Día de los Jardines de Infantes y de las Maestras Jardineras recordó aquel momento como “un impulso por querer cambiar lo que me parecía que no estaba bien”.
“Yo veía algunas cosas que no me gustaban y con todas las ganas decidí abrir las puertas de Barquito de Papel que fue de los primeros en recibir a niños con pañal, que no lo hacía casi nadie, funcionando además como maternal y con una dedicación muy grande”, recordó.
“Hacía de directora, docente, portera, vivía para el jardín y desde el primer momento recibimos una gran matrícula que nos permitió crecer y saber que hacíamos las cosas bien”, comentó sobre los primeros momentos de la institución.
Décadas después, con 43 años de historia en Olavarría y con miles de niños que pasaron por el interior de sus aulas enfatizó en que “la educación inicial es muy importante y especial porque a diferencia de otras como la Primaria o el Secundario, lo podes hacer sólo a una edad”.
“Saber que hay padres que vinieron y hoy traen a sus hijos a este jardín sólo porque vinieron ellos me llena de orgullo y alegría porque aunque ellos no eran conscientes de lo que aprendían, la pasaban bien y quieren eso para sus hijos”, contó Barsi.
Actualmente el cargo de directora es ejercido por Juliana Ferreyro, quién explicó el funcionamiento de las salas, las formas didácticas de la enseñanza fundamentalmente a través del juego y las nuevas modalidades a las que apuestan para la educación.
“Ellos no se dan cuenta que están aprendiendo, pero cuando jugamos con roles y situaciones de la vida real como la panadería por ejemplo, aprenden matemáticas con las cantidades de ingredientes y formas con la masa. La pasan bien y se interesan mucho en todo lo que proponemos”, aseguró.
La institución cuenta con ocho salas que funcionan con el formato ‘multiedad’ con niños de diferentes edades dentro del mismo espacio, compartiendo actividades para fomentar la socialización y también las capacidades tanto de los más grandes como los más chicos.
“Como en el mundo real jugando en la plaza que se cruzan con chicos de otras edades, acá pasa lo mismo. Los más grandes por ahí ayudan a los más ‘peques’ pero también se da que los de menos edad tienen más iniciativa que los demás. Entonces, todo el estímulo es bienvenido dentro de la sala”, remarcó Ferreyro sobre las nuevas formas de enseñanza en los jardines y maternales.
Como maestra jardinera, expresó que “enseñar a los niños, estar en el aula con ellos, es un trabajo que hacemos con mucha dedicación y ellos nos lo devuelven con amor y la alegría de querer venir todos los días”.
Participarán en la Feria de Educación, Arte, Ciencias y Tecnología con un proyecto sobre el medioambiente y las inundaciones en Olavarría que surgió desde los propios estudiantes por la suspensión de las clases por las alertas naranjas por tormentas. "Estamos haciendo una investigación recorriendo el barrio, las bocas de tormenta y lo que pasa cuando llueve", contó la directora.
En el día de la efeméride, los niños disfrutaron de un show de payasos y malabaristas en el hall de la institución, con el agregado de la decoración del exterior del edificio con dibujos realizados por los estudiantes.