Tres empleados de la oficina del Correo Argentino de Olavarría fueron despedido este viernes. Según pudo averiguar este medio se trata de Darío Damanins, que venía desempeñándose como jefe; Yamil Piñel que cumplía el rol de jefe zonal y el cartero Franco Pacheco.
El telegrama, enviado desde la sede La Plata del Correo Argentino, ubicada en la Avenida 51, dice: “Notificamos a usted que por cuestiones de reestructuración y de reorganización interna de la empresa nos vemos obligados a prescindir de sus servicios.
“Ponemos a su disposición en plazo de ley liquidación final y el certificado de trabajo dispuesto por el Artículo 80 de la Ley de Contrato de Trabajo en formato digital, en los términos del Artículo 25 de la Ley 27.802, el que podrá visualizar y descargar desde el servicio ‘Trabajo en blanco’ en la página web de ARCA” culmina el telegrama.
Los despidos dispuestos por el Gobierno nacional y cierre de oficinas no sólo afectan a los trabajadores. También modifica el acceso de miles de vecinos a servicios postales esenciales, especialmente en localidades alejadas de los grandes centros urbanos.
Uno de los casos más resonantes ocurrió en Villa Manzano, Neuquén. Allí, el cierre definitivo de la sucursal generó cuestionamientos del intendente Daniel Hernández, quien aseguró que el municipio ofrecía el edificio sin cobrar alquiler ni servicios para mantener abierta la oficina.
Pese a esa propuesta, la sucursal dejó de funcionar y los habitantes deberán recorrer 60 kilómetros para realizar trámites postales. La situación también se replica en otras provincias.
En Neuquén, la sucursal de Senillosa dejó de operar, afectando además a vecinos de Villa El Chocón y Arroyito, que ahora deben trasladarse hasta Plottier o la capital provincial.
Como alternativa, la empresa comenzó a implementar los llamados “Puntos Correo”, espacios que funcionan dentro de comercios privados.
Aunque el Correo Argentino sostiene que este sistema permite mantener la cobertura del servicio, desde FOECYT afirman que no reemplaza completamente a una sucursal tradicional y advierten que incluso puede resultar más costoso.
En localidades como Ingeniero Luiggi, en La Pampa, ya manifestaron preocupación por la reducción de la frecuencia de entrega bajo este nuevo esquema.
Política de desguace
El Gobierno avanza con el proceso de reducción del Correo Argentino avanza en distintos puntos del país, con el cierre de 300 sucursales como parte de un plan que contempla la clausura de 900 oficinas.
Las provincias más afectadas por esta reestructuración son San Luis, Catamarca, Mendoza y Santiago del Estero, donde varias localidades comenzaron a perder uno de los pocos servicios públicos con presencia permanente.
Desde la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT) advirtieron que el objetivo es reducir la estructura de la empresa para facilitar una futura privatización.
Según el gremio, el cierre de oficinas y la disminución del personal forman parte de un proceso de “achicamiento y vaciamiento” que es el paso previo a la eventual venta de inmuebles donde hoy funcionan las sucursales, como también la venta del paquete accionario.
El ajuste alcanza además a la estructura laboral de la compañía. Según datos difundidos por el sindicato, ya se registraron 6.000 retiros voluntarios y 300 despidos, mientras que la dotación total pasó de 18.000 a 11.000 empleados.
A fines del año pasado, el Correo Argentino incorporó 240 robots y sistemas de inteligencia artificial para automatizar la clasificación de paquetería.
Desde la empresa, la inversión apunta a modernizar los procesos logísticos. En cambio, desde FOECYT sostienen que esa actualización tecnológica forma parte del plan de reestructuración y prepara a la compañía para una eventual privatización, al reducir futuras necesidades de inversión para un posible comprador.