El proyecto de Zona Fría, que modifica el régimen de subsidios al gas para limitar el beneficio a la Patagonia, la Puna y Malargüe, quedó frenado en el Senado por la falta de acuerdos políticos. La iniciativa, que ya había obtenido media sanción en Diputados, choca contra la resistencia de legisladores de al menos cuatro provincias, entre ellas Buenos Aires, que se niegan a que sus usuarios pierdan el subsidio. Como ya se ha informado ampliamente, Olavarría integra el listado de ciudades alcanzadas por esta norma desde el 2021. Todo pareciera indicar que al menos este invierno las tarifas de gas todavía estarán "amortiguadas" por la vigencia de este criterio.
El régimen de Zona Fría fue diseñado para reducir la factura de gas en las regiones más frías del país, donde el consumo para calefacción es mayor. Con el paso del tiempo, el beneficio se fue extendiendo a numerosas localidades de distintas provincias, ampliando el universo de usuarios alcanzados. El Gobierno busca ahora acotar ese universo en línea con su política de reducción de subsidios.
El planteo de los senadores de Mendoza, Buenos Aires, La Pampa y Córdoba es concreto: consideran que la modificación perjudicaría a usuarios de sus provincias que hoy reciben el beneficio y que la medida trasladaría un costo directo a las familias en pleno invierno. El argumento tiene peso político evidente en un año electoral, cuando ningún dirigente quiere cargar con el sayo del tarifazo.
La Zona Fría integra el paquete de prioridades legislativas que el oficialismo definió para los próximos meses. El ministro del Interior Diego Santilli, encargado de la negociación con las provincias, pidió quince días para destrabar los apoyos que le faltan. El plazo abarca tanto a la reforma electoral como a la Zona Fría, dos frentes en los que el oficialismo depende de acuerdos que todavía no cerró. La estrategia de Santilli es negociar durante el receso legislativo para llegar con los números armados a la sesión que el Gobierno pretende realizar el 16 de julio.
La fecha del 16 de julio funciona como horizonte de la negociación. El oficialismo decidió avanzar con la intención de sesionar ese día, aunque el propio pedido de quince días de Santilli sugiere que los acuerdos aún están en construcción. Si la sesión se concreta sin los votos, el Gobierno correría el riesgo de una derrota en el recinto, un escenario que prefiere evitar.
La discusión sobre subsidios al gas se cruza con el debate energético más amplio que atraviesa el país. Mientras la producción de Vaca Muerta bate récords y la Argentina se encamina a ser exportadora neta de energía, la política de precios internos sigue siendo un campo minado. El contraste entre la abundancia de recursos y las tensiones por las tarifas es una de las paradojas del momento energético argentino.
Analistas del sector señalan que la reforma del régimen de Zona Fría es técnicamente razonable en términos de focalización del subsidio, pero políticamente costosa en el corto plazo.